Apuntes Históricos de Castel de Cabra

Situado en la encrucijada de la comarca de las Cuencas Mineras en Teruel, Castel de Cabra se erige como un testimonio vivo de la resistencia y adaptación de los pueblos turolenses a lo largo de los siglos.

Su historia no es solo una sucesión de fechas, sino un relato tejido entre el paisaje abrupto del Sistema Ibérico y el paso de diversas culturas que han moldeado su carácter actual. Desde los ecos de sus primeros pobladores hasta la sólida influencia de las órdenes militares medievales, la villa ha sabido conservar su legado como un baluarte de identidad.

Entender su pasado es asomarse a una ventana donde la arqueología, la fe de los caballeros santiaguistas y el simbolismo de sus emblemas se funden para explicar el orgullo de ser castelcabrense hoy en día.

Orígenes y arqueología

Una breve historia combina parte de nuestros orígenes. Los restos más antiguos de ocupación humana en el territorio de Castel de Cabra se remontan a la Edad del Hierro, con hallazgos significativos en yacimientos como el Cabezo del Mortero. Estos vestigios sugieren que la zona, gracias a su ubicación estratégica y recursos naturales, fue un punto de asentamiento temprano para pueblos íberos que aprovecharon la orografía del terreno para su defensa y subsistencia.

Vínculo con las Órdenes Militares

La historia de Castel de Cabra está ligada a la encomienda de Montalbán desde la donación que hizo Pedro II al maestre de la Orden de Santiago en el año 1210. Bajo la jurisdicción de esta poderosa orden militar, el pueblo se consolidó como una pieza clave en la organización del territorio tras la Reconquista. Esta pertenencia marcó profundamente la estructura social y económica de la villa durante siglos, dejando una huella imborrable en su administración y desarrollo medieval.

La Orden de Santiago, fue fundamental en la historia de Castel de Cabra tras la donación de Pedro II. Su símbolo característico es la cruz gules (roja) en forma de espada, con una flor de lis en la empuñadura y en los brazos. Esta cruz no solo representa el carácter militar de la orden que administró la encomienda de Montalbán, sino que también es un símbolo de la herencia medieval que aún se respira en la comarca.

Montalbán predominate

Se conservan documentos que indican que en 1404 seguía como aldea de Montalbán y en 1601 pertenecía a la Santiago de Montalbán.

Se denominaba Castel de Cabra desde 1495. Entre 1713 y 1787 aparece nombrado como Cabras. Después de esa fecha vuelve a llamarse Castel de Cabra.

En cuanto a la administración, Castel de Cabra ha formado parte, de forma sucesiva, a la encomienda Santiaguista de Montolbán. o la sobrecullida de Montalbán (1488-1495), a la vereda de Montalbán (1646) y al corregimiento de Alcañiz (1711-1833). Se constituye como Ayuntamiento en 1834 incluyendo el despoblado de Adobas. Desde 1834 hasta 1887 forma parte del partido judicial de Aliaga; se une de 1897 hasta 1900 al partido de Montalbán; cambio al de Aliaga entre 1910 y 1920: en 1930 pasa al partido de Montalbán; vuelve entre 1940 y 1965 al de Aliaga, para incorporarse, finalmente, en 1965 al partido judicial de Teruel.

Adobas era aldea de Montalbán al igual que Castel de Cabra. Se despobló en una fecha desconocido entre 1646 y 1711. Se agregaron a su término al de Castel de Cabra en 1834.

Identidad y Simbolismo

Castelcabrenses ó cabritos, el escudo/emblema de la población se encuentra en el lugar Molino de Adobas, junto al río de Anchos, donde aún se puede apreciar la relevancia del pasado industrial y agropecuario de la zona. El emblema, que tradicionalmente incluye la figura de la cabra sobre un castillo, no solo da nombre al municipio (Castel de Cabra), sino que simboliza la fortaleza de sus habitantes y su estrecha relación con el entorno natural y las fuentes de agua que dan vida al valle.

Archivo Digital de la Memoria

Crear un registro web con fotos antiguas y testimonios grabados de los mayores para que la historia oral no se pierda.

Ruta de la Orden de Santiago

Instalar placas con la Cruz de Santiago y códigos QR en puntos clave como el Molino de Adobas y la iglesia

Jornada Histórica "1210"

Organizar un evento anual que recree la donación de Pedro II a los caballeros santiaguistas para atraer turismo.

Mural Heráldico Colectivo

Pintar un mural artístico en el pueblo que resalte el escudo del castillo y la cabra junto al paisaje del río Anchos.

Talleres de Arqueología Local

Realizar charlas y visitas guiadas para jóvenes al yacimiento del Cabezo del Mortero y restos de la Edad del Hierro.

¿ Cómo lo hacemos ?

A continuación, presentamos una hoja de ruta dividida en cuatro fases estratégicas, diseñadas para coordinar el esfuerzo colectivo y asegurar la preservación de nuestro legado.

1. Fase de Encuentro (Socialización)

Convocar una reunión abierta en el Ayuntamiento o el teleclub para presentar las ideas. El objetivo es crear un grupo de voluntarios (vecinos, jóvenes y mayores) que lideren cada propuesta según sus intereses.

3. Fase de Financiación (Recursos)

Presentar los proyectos ante la Comarca de Cuencas Mineras o buscar subvenciones de desarrollo rural. También se pueden organizar rifas o eventos populares para recaudar fondos iniciales para materiales (placas, pintura, etc.).

2. Fase de Recopilación (Documentación)

Realizar un inventario de lo que ya tenemos: fotos antiguas en casas particulares, datos históricos de la Encomienda de Montalbán y mapeo de los puntos clave cerca del río Anchos. Sin información base, no hay proyecto.

4. Fase de Ejecución (Acción)

Pasar a la práctica: señalizar la ruta, pintar el mural o grabar las entrevistas. Es vital inaugurar los resultados durante las fiestas patronales para que todo el pueblo sienta el éxito como algo propio.